Hackear a Peter Thiel: la huella del tecnomagnate en Argentina
Investigación sobre la presencia de Peter Thiel en Argentina: Palantir, la compra de la mansión en Barrio Norte, los vínculos con Milei y el proyecto de ciudades privadas.

Esta investigación fue posible gracias al apoyo de Reporteros Sin Fronteras. Artículo original publicado en Revista Anfibia.
La presencia de Peter Thiel en Argentina abrió un sinfín de dudas y preguntas: cómo se gestó su llegada, la decisión de vivir en Barrio Norte, quién le manejó su rutina en Buenos Aires. ¿Qué vino a hacer realmente? La mayoría de las personas que tuvieron contacto directo con él se negaron a hablar. Sin embargo, el tecnomagnate más influyente de Silicon Valley no logró borrar todas sus huellas. Las personas pueden callar, pero los documentos hablan.
De Paypal a Palantir: el imperio de los datos
Thiel es un personaje difícil de clasificar. Nacido en Alemania en 1967 y criado en la Sudáfrica del apartheid y en Estados Unidos, fue hasta 1998 un polemista frustrado, un abogado gris y un inversor más entre los tantos que en el último tramo de los noventa se mudó a Palo Alto. Pero en 1998 todo cambió: 24 horas después de conocer a Max Levchin, le dio 250 mil dólares para explotar una idea. Así nació Paypal, la primera billetera digital masiva del mundo.
"Esto va a ser revolucionario para todo el mundo: la erosión del Estado Nación", dijo Thiel sobre Paypal en el año de su creación. Y agregó: "Paypal va a hacer imposible que los gobiernos usen la inflación o la devaluación para sacarle riqueza a sus ciudadanos".
Desde entonces Thiel acumuló poder y se radicalizó. En 2009 sintetizó uno de sus latiguillos más famosos: "Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles". Lo escribió en un ensayo titulado "La educación de un libertario", publicado en el portal del Instituto Cato.
A Palantir la creó en 2003, luego de vender Paypal por 1.500 millones de dólares. En 2005, la CIA invirtió alrededor de 2 millones de dólares en la naciente empresa. Dos décadas después, esa agencia de inteligencia, el FBI, la NASA, el Departamento de Salud, ICE y Homeland Security trabajan con su software.
"¿Es Palantir una fachada de la CIA?", le preguntaron en un evento a Thiel, que contestó: "No, la CIA es una fachada de Palantir".
Palantir en la guerra: más allá de los contratos
Hablar de contratos no es suficiente para entender qué es Palantir. Su tecnología fue usada en las operaciones de la Guerra de Ucrania y en el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. Y también está apuntada por haber sido usada en el ataque a la escuela primaria Shajare Tayebé en Minab, al sur de Irán, el 28 de febrero de 2026, el primer día de la Guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Ese día, según confirmó UNICEF, murieron al menos 168 personas, la gran mayoría niñas de entre 7 y 12 años.
"Thiel es un genocida". — Natalia Zuazo, asesora de gobiernos y organizaciones internacionales en gobernanza de la IA.
Palantir cambió las lógicas de la guerra. Su negocio consiste en conectar bases de datos que originalmente están separadas, relacionar su información y convertirla en una representación que permita tomar decisiones. Sirve, por ejemplo, para automatizar la selección de objetivos.
La relación contractual de Palantir con Estados Unidos se expandió con Trump, en especial durante su segunda administración: solamente en los primeros tres meses de 2026 su gobierno le pagó 687 millones de dólares, un aumento del 84% con respecto al año previo.
La llegada a Argentina: la mansión de Dardo Rocha
El 6 de junio de 2022, cuando Milei medía apenas unos puntos para las elecciones nacionales, Palantir Technologies se registró como marca en el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI). A través del estudio Berton Moreno IP LAW, la empresa de Thiel declaró ante el Estado argentino que venía a ofrecer "software no descargable de inteligencia artificial perimetral; software para el análisis, organización, marcadores sociales y seguimiento de datos e información geoespaciales, cartográficos y de localización; software no descargable para el procesamiento de datos para su uso en la investigación avanzada de productos, ingeniería, y diseño en el ámbito de la seguridad nacional".
La resolución aclara que "todos los servicios mencionados anteriormente son diseñados y comercializados para usuarios gubernamentales, empresariales u otros usuarios institucionales, excepto para consumidores individuales y no distribuidos a través de canales minoristas". Thiel sólo piensa en grande.
Pero su interés por Argentina venía de antes. En 2017, Palantir intentó quedarse con la digitalización de los archivos secretos de la causa AMIA. Fue una iniciativa impulsada por el entonces Ministerio de Modernización del gobierno de Macri. Los fiscales mostraron preocupación porque "están en juego archivos secretos". Finalmente, la justicia rechazó el reclamo y estableció que la UFI-AMIA debía conservar el control exclusivo de la documentación. El intento de Thiel por administrar una de las bases de datos más sensibles de la historia reciente se diluyó.
Primero Thiel intentó quedarse con los secretos de la AMIA. Después registró formalmente su empresa. Y luego se mudó a Buenos Aires.
El 20 de agosto de 2025, Birkdale Emprendimientos S.A.U. —una firma constituida por Martín Rodrigo Quintanar, abogado del estudio MRQ, con Marcos Cardoso (ex Departamento Legal de la iglesia mormona para el Cono Sur) como síndico— compró la casa ubicada en Dardo Rocha 2924/28 por US$13.500.000.
A través de solicitudes de información ante la IGJ se destaparon los verdaderos personajes detrás de la operación: David Wheelock, general counsel de Thiel Capital, y Will Tipton, chief financial officer. Wheelock es el máximo responsable de Birkdale Haven LLC y Tipton su director financiero. La firma se constituyó en Estados Unidos en febrero de 2025 y es propiedad de Lorien Holding, una sociedad radicada en Delaware.
Próspera y las ciudades privadas: el modelo que se acerca
Thiel no necesitaba residir en Argentina. Su compañía opera en más de veinte países y él no vivió en todos ellos. ¿Por qué con Argentina sucedió otra cosa?
En el gobierno insisten con que una de las razones radica en la excepcionalidad local: de todos los países del mundo hay sólo uno dirigido por un fanático de Murray Rothbard, uno de los autores clave en la ideología de Thiel. Esa originalidad conecta con otra: de todos los tecno bros de Silicon Valley hay sólo uno que respaldó con palabras y dólares la primera candidatura de Trump en 2016.
Thiel lleva más de tres décadas escribiendo, pensando y debatiendo como un conservador que luego se radicalizó al libertarianismo. En 2008 puso los primeros 500 mil dólares para crear The Seasteading Institute, la idea de Patri Friedman (nieto de Milton) de construir comunidades autónomas flotantes en aguas internacionales. Cuando eso fracasó, fundaron Future Cities Development y luego invirtieron en Próspera, la primera "ciudad privada" del mundo, activa en Honduras desde 2020.
Próspera se fundó con el apoyo de Thiel, Sam Altman y Friedman. Tiene su propio sistema de reglas: leyes, tribunales, fuerzas de seguridad y autonomía fiscal. Como tope llegó a tener 700 residentes. Pero en 2022 la sucesora de Juan Orlando Hernández, Xiomara Castro, decidió derogar las ZEDE (Zonas de Empleo y Desarrollo Económico) que permitían su existencia. En agosto de 2026, Próspera y el Estado hondureño mantienen una pelea jurídica multimillonaria.
Gabriel Delgado Ayau, cofundador de Próspera, entró a la Casa Rosada el 7 de julio de 2025. Se reunió con Demian Reidel, entonces jefe de asesores de Milei, por casi dos horas. Delgado Ayau recorre el mundo contando los beneficios de las ciudades privadas y no esquiva la pregunta sobre Argentina: "Su país tiene algo que siempre destacamos: talento, capital humano, ventajas geográficas, infraestructura y una enorme capacidad emprendedora. El desafío es crear un marco institucional que permita que esas capacidades se transformen en inversión y crecimiento".
Milei, Thiel y la arquitectura tecnopolítica
El jueves 23 de abril, luego de cerrar la sala de periodistas por primera vez en la historia de la democracia, Javier Milei recibió a Thiel en la Casa Rosada. Fue el cuarto encuentro que mantuvieron cara a cara, pero fue mucho más que eso: sirvió como el anuncio formal de que el tecnomagnate había llegado a vivir a Argentina.
La lista de leyes o proyectos que podrían beneficiar a los Thiel del mundo es larga. El Súper RIGI, presentado por Caputo, es un régimen de incentivos para inversiones de más de 1.000 millones de dólares con alícuota en Ganancias de sólo el 15%, cero retenciones, libre disponibilidad de divisas y derivación de litigios al arbitraje internacional. La Ley de Glaciares, ya promulgada, habilitó la minería en zonas periglaciares —clave para la industria tecnológica, con cada vez mayor necesidad de litio.
El proyecto que más polvareda levantó fue la modificación de la Ley de Sociedades, anunciada a fines de mayo, inmediatamente después de la reunión entre Thiel y Federico Sturzenegger. La iniciativa buscaba crear el marco legal para que existieran empresas operadas por algoritmos o IA sin trabajadores ni gerencia humana. Milei se subió a la defensa y dijo en el Financial Times: "Argentina invita a la IA a liberarse sin la mano mortal de la regulación".
En paralelo, el Ejecutivo hizo tres anuncios que se conectan con la materia prima que utiliza Palantir: las bases de datos. En julio de 2024, el ministerio de Seguridad anunció la creación de la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada a Seguridad (UIAAS), con capacidades de monitoreo de fuentes abiertas en tiempo real y reconocimiento facial. Luego vino el decreto de Inteligencia 941/2025, que creó la Comunidad Informativa Nacional, con la capacidad de reunir información de distintos organismos públicos y ponerlos a disposición de la SIDE.
"Todavía no conocemos si existen contratos con Palantir, pero si se consideran los antecedentes de la empresa y con quiénes trabaja, acá tiene una oportunidad más que interesante". — Sabina Frederic, antropóloga y exministra de Seguridad de la Nación.
La pregunta que queda
¿Estaba Thiel moviendo los hilos? ¿Vino a empujar un sistema de reglas acorde a las necesidades de Silicon Valley? El desembarco de Thiel en Argentina coincidió con el envío al Congreso de proyectos con grandes reformas y mucha resistencia social, que parecen ir todos en la misma dirección.
Como dijo el canciller Pablo Quirno a principios de agosto, la idea detrás de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada es permitirle a algún extranjero voluntarioso "comprar una provincia o un pueblo". La pregunta ya no es si Thiel vino a hacer negocios. La pregunta es cuánto del país terminará en sus manos.
Artículo original: "Hackear a Peter Thiel", Revista Anfibia. Reproducido con fines informativos. Para leer la investigación completa visitar revistaanfibia.com.